Nuestra historia
Dos países, dos culturas y una misma pasión por el café.
Paralelo 23 nació del encuentro de dos historias: la de una cubana y un mexicano que, a pesar de venir de lugares distintos, encontraron en el café algo que siempre los ha conectado.
Nuestro nombre está inspirado en el paralelo 23, una línea imaginaria que cruza México y Cuba. Dos países donde el café es mucho más que una bebida: es cultura, tradición y una forma de compartir.
De esa conexión surgió una idea: crear una marca que celebrara nuestras raíces y nos permitiera contar las historias que existen detrás de cada origen.
Comenzamos con cafés de distintas regiones de México, un país que nos ha dado mucho y cuya riqueza cafetalera queremos compartir con más personas.
Porque creemos que, aunque vengamos de lugares diferentes, una buena taza de café siempre puede acercarnos.
Nuestra filosofía
Cada origen guarda una historia.
Creemos que detrás de cada taza de café hay mucho más que un sabor. Hay personas, tierras, tradiciones y generaciones de trabajo que merecen ser reconocidas.
En Paralelo 23 seleccionamos cafés de distintos orígenes, buscando resaltar lo que hace especial a cada uno y acercar esas experiencias a quienes disfrutan de una buena taza.
Queremos que cada café sea una invitación a descubrir nuevos sabores, conocer de dónde vienen y valorar a quienes los hacen posibles.
Porque disfrutar de un buen café también significa conocer y valorar su origen.
Historias por descubrir
-
Costa · Veracruz
Descubrir CostaDesde las montañas de Coatepec nace un café que refleja tradición y equilibrio. Un origen cálido que representa la riqueza cafetalera mexicana.
-
Bruma · Chiapas
Descubrir BrumaEntre montañas y neblina encontramos un café con carácter profundo, cultivado en una de las regiones con mayor historia cafetalera de México.